El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el martes el suroeste de Japón aumentó a 18, de acuerdo con información del Gobierno japonés y de las autoridades de la prefectura de Kumamoto.
Los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate para localizar a posibles sobrevivientes atrapados bajo los escombros de edificios colapsados.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, había informado inicialmente de 13 víctimas mortales. Sin embargo, la cifra se elevó tras confirmarse la muerte de otras cinco personas a causa del derrumbe de una chimenea en la planta de Yatsushiro de la empresa Nippon Paper Industries, informó un portavoz de la prefectura de Kumamoto.
Las autoridades locales señalaron que al menos cuatro personas podrían permanecer atrapadas entre los escombros de esa instalación.
Entre las víctimas también se encuentran tres personas que estaban en un centro comercial operado por la cadena Aeon al momento del sismo. El presidente de la empresa, Akio Yoshida, informó que otras tres personas continúan desaparecidas y que las labores de rescate siguen en marcha.
Por su parte, el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, advirtió que aún no es posible determinar con precisión el número de personas desaparecidas, debido a que las tareas de búsqueda continúan y la información sigue actualizándose.
El terremoto, cuyo epicentro se localizó en la prefectura de Kumamoto, alcanzó el nivel 7, el máximo de la escala de intensidad sísmica utilizada en Japón, y provocó severos daños en distintas zonas del suroeste del país.
