La Selección Mexicana Sub-20 conquistó el torneo de Concacaf tras vencer 2-0 a Estados Unidos en el Estadio Azteca, resultado que le aseguró su clasificación al Mundial Sub-20 de 2027 y el boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El equipo dirigido por el exfutbolista Álex Diego tuvo una actuación perfecta en el torneo. En la fase de grupos derrotó a Antigua y Barbuda, Costa Rica y Guatemala; posteriormente superó 4-0 a Panamá en cuartos de final y venció 2-1 a Canadá en semifinales.
En la final, México se impuso con un doblete del defensor Cristóbal Alfaro, quien debutó apenas en marzo pasado en Primera División con Pachuca. Estados Unidos ya tenía asegurado su lugar en los Juegos Olímpicos como país anfitrión.
El campeonato también puso los reflectores sobre una generación que busca mayores oportunidades en el futbol profesional. Hugo Camberos, goleador del torneo con cinco tantos y elegido como el mejor jugador de la competencia, y Santiago Sandoval, ambos de Chivas, fueron algunos de los futbolistas más destacados.
Los propios jugadores han pedido más minutos en sus clubes. “Somos una camada de jugadores que merecen la oportunidad”, afirmó el defensa Edwin Soto, en un mensaje que resume el reclamo de una generación que busca consolidarse en Primera División.
Desde las tribunas, Rafael Márquez, nuevo entrenador de la Selección Mexicana, siguió de cerca al equipo para evaluar a los jóvenes que podrían formar parte del proceso rumbo al Mundial de 2030.
El título representa además una revancha para México, después de quedar fuera de los Juegos Olímpicos de París 2024. En Tokio 2020, el futbol mexicano había conseguido la medalla de bronce.
Ahora, esta generación tiene dos grandes objetivos por delante: el Mundial Sub-20 de 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El mensaje que dejaron en el Azteca es claro: el talento joven mexicano pide una oportunidad.
