Detienen al alcalde de Esperanza, Puebla, a su hermano y a su exjefa de policía por asalto a transportistas y extorsión

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En el marco del Operativo Enjambre, fuerzas federales y estatales ejecutaron 23 cateos simultáneos; aseguraron fusiles Barrett, vehículos con blindaje artesanal e inhibidores de señal.

En un golpe coordinado contra el crimen organizado en las carreteras del centro y sureste del país, autoridades detuvieron a nueve personas en Puebla, entre ellas Isaac Rodríguez Ochoa, presidente municipal de Esperanza por Morena; su hermano Manuel Rodríguez Ochoa; y Abigail Contreras Camacho, quien fungió como directora de Seguridad Pública municipal hasta el 1 de septiembre.

La captura fue confirmada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, quien destacó que la célula desarticulada operaba secuestros, extorsiones y asaltos violentos a camiones de carga en el tramo carretero Puebla–Veracruz. Esta acción se suma a la reciente aprehensión del edil de Tepeyahualco, Said de Jesús Godos Luna (MC), por robo agravado de vehículos y secuestro exprés.

El despliegue formó parte del Operativo Enjambre y contó con la intervención conjunta de la Fiscalía General de la República (FGR), SSPC, Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y el gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta.

Durante las intervenciones domiciliarias en Esperanza, las fuerzas de seguridad decomisaron un arsenal de alto poder:

  • 35 armas de fuego, incluidos dos fusiles Barrett de grueso calibre.

  • 52 cargadores y equipo táctico.

  • 11 vehículos, entre ellos cuatro blindados y uno adaptado con blindaje artesanal y torreta.

  • Un dron y un inhibidor de señal satelital/celular.

De acuerdo con el gabinete de seguridad, los aprehendidos colaboraban como red de protección institucional del grupo criminal “Los Zúñiga”, liderado por Genaro Zúñiga Alvarado, alias “May” (detenido el 15 de agosto en Veracruz).

La organización mantenía una alianza con la banda de “Los Chokos” y controlaba estratégicamente el tramo entre los kilómetros 198 y 217 de la Autopista Federal 150-D. Las indagatorias señalan que contaban con bodegas clandestinas para descargar mercancías robadas, alertaban a los delincuentes sobre operativos policiales y montaban bloqueos para blindar su zona de operación.

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