Quienes aspiren a la Presidencia, gubernaturas o Jefatura de Gobierno deberán tener exclusivamente la ciudadanía mexicana; la disposición aplicará desde 2028 e impacta el caso de Jasmine Bugarín en Nayarit.
Por mayoría calificada de 86 votos a favor y 42 en contra, el Senado de la República aprobó sin modificaciones la reforma constitucional que exigirá contar de manera exclusiva con la nacionalidad mexicana para aspirar a la Presidencia de la República, a las gubernaturas estatales o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La minuta, que modifica tres artículos de la Constitución Política y fue turnada a los congresos locales para su ratificación, estipula que las y los aspirantes a encabezar poderes ejecutivos deberán ser mexicanos por nacimiento y no poseer ni tramitar otra nacionalidad. En caso de contar con una ciudadanía adicional, deberán renunciar expresamente a ella antes del registro electoral y comprobar que el vínculo jurídico con el otro país quedó disuelto.
El texto legal establece candados estrictos para quienes asuman dichos cargos públicos:
-
Prohibiciones en funciones: Las autoridades electas no podrán solicitar otra nacionalidad, invocarla ante gobiernos u organismos extranjeros, portar pasaportes foráneos, ejercer derechos políticos en otros países ni acogerse a su protección diplomática durante su mandato.
-
Entrada en vigor para 2028: La disposición aplicará formalmente a partir del proceso comicial de 2028 y no afectará retroactivamente a los mandatarios en funciones al momento de su promulgación.
-
Armonización normativa: El Congreso de la Unión y los congresos estatales contarán con un plazo de 90 días naturales para adecuar la Ley de Nacionalidad, las constituciones locales y los respectivos códigos electorales.
El dictamen, presentado originalmente el 30 de agosto por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y avalado el 22 de septiembre en la Cámara de Diputados, requiere el visto bueno de al menos 17 legislaturas locales para ser publicado en el Diario Oficial de la Federación. Mientras Morena y sus aliados defendieron la medida como un acto de soberanía, bancadas del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano acusaron una vulneración de derechos políticos a connacionales nacidos en el extranjero o migrantes.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la presidenta Sheinbaum aclaró que la senadora Jasmine Bugarín Rodríguez —recién designada Coordinadora Estatal de la Defensa de la Transformación en Nayarit— tendría que renunciar a su ciudadanía extranjera si busca contender por la gubernatura, en caso de entrar en vigor el nuevo marco constitucional:
«Tendría que revisarse primero lo que establece actualmente la Constitución estatal, pero bajo estas nuevas disposiciones una persona nacida en Estados Unidos no podría competir sin renunciar a su otra nacionalidad», precisó la mandataria.
Morena confirmó que Bugarín cuenta con doble nacionalidad y que la legisladora ya se comprometió formalmente a realizar los trámites legales correspondientes para conservar únicamente la nacionalidad mexicana de cara a las definiciones electorales del estado.
