Gigantes de la IA buscan autorregularse ante riesgos de desalineación, pero Trump rechaza frenar el avance frente a China

2 min de lectura

Líderes de OpenAI, Anthropic, Google y Microsoft plantean un pacto para desacelerar desarrollos y crear un supervisor estilo FINRA. La Casa Blanca califica de «conspiración» cualquier pausa que beneficie a Pekín.

En un movimiento inédito dentro de Silicon Valley, los principales líderes del sector de la inteligencia artificial convocaron a una tregua en su carrera de desarrollo para fijar estándares comunes de seguridad, debatiendo la creación de un organismo autorregulador independiente ante los riesgos que implican modelos avanzados fuera de control humano.

La iniciativa cobró fuerza tras un ensayo publicado por Dario Amodei, CEO de Anthropic, respaldado públicamente por figuras como Sam Altman (OpenAI), Demis Hassabis (Google DeepMind) y Elon Musk. Altman advirtió que «el progreso ha sido rápido y continuará siéndolo. Pero debería ser más lento», mientras Amodei propuso solicitar una exención antimonopolio temporal al Congreso estadounidense para permitir la coordinación técnica entre competidores directos.

Pese al consenso de los desarrolladores, la propuesta enfrenta el rechazo directo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que reducir el ritmo compromete la hegemonía tecnológica global:

«¡El único control o ‘barandilla’ que necesita la IA es un presidente FUERTE E INTELIGENTE, y Estados Unidos lo tiene, ¡de sobra! (…) Hay una ENFERMA conspiración en marcha contra la IA y los centros de datos, y el único que está contento con ello es China», publicó el mandatario.

Analistas y sectores de la administración federal coinciden en que un freno pactado no solo podría consolidar un cártel de mercado perjudicial para firmas emergentes, sino que cedería la ventaja estratégica frente a las ambiciones tecnológicas del gobierno chino.

ETIQUETADO:
Compartir este artículo