Guatemala continúa en alerta máxima por la actividad del Volcán de Fuego, que en las últimas horas registró una intensa erupción con expulsión de lava, gases y ceniza. Aunque la actividad eruptiva ha disminuido, las autoridades mantienen las medidas de prevención debido al riesgo que persiste.
De acuerdo con el último reporte oficial, cerca de 29 mil personas han resultado afectadas y más de mil 700 fueron evacuadas a albergues habilitados en los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, donde permanece la alerta roja.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó que el volcán continúa con emisión de lava y recomendó mantener los protocolos de emergencia en las comunidades cercanas por el riesgo de flujos piroclásticos.
Las autoridades también vigilan la posible dispersión de ceniza volcánica hacia el sur de México, principalmente en municipios de Chiapas cercanos a la frontera con Guatemala.
El Volcán de Fuego, ubicado a unos 16 kilómetros de Antigua Guatemala, es uno de los más activos de Centroamérica. En 2018, una de sus erupciones dejó más de 200 personas fallecidas.
